Robots autónomos para el monitoreo y control de malezas en plantaciones frutales
La robótica autónoma abre nuevas posibilidades para abordar problemas complejos de la producción agropecuaria, donde las condiciones del entorno, la variabilidad de los cultivos y la necesidad de operar durante períodos prolongados plantean desafíos que exceden los escenarios tradicionales de la robótica móvil. En este contexto, el monitoreo y control de malezas constituye un problema particularmente relevante, tanto por su impacto sobre el rendimiento de los cultivos como por los costos y las dificultades asociados a su control. La creciente resistencia a los herbicidas refuerza además la necesidad de desarrollar estrategias alternativas, más selectivas y sustentables.
Esta charla presenta una línea de trabajo orientada al desarrollo de sistemas robóticos autónomos para el monitoreo y control de malezas en plantaciones frutales. La propuesta integra navegación autónoma terrestre y aérea, percepción mediante cámaras y sensores de profundidad, visión por computadora y aprendizaje automático, junto con el desarrollo de diferentes tecnologías de actuación. Los robots deben no solamente desplazarse de manera autónoma en un entorno agrícola complejo, sino también percibir e interpretar el entorno, localizar las malezas, intervenir de manera selectiva y registrar información georreferenciada que permita planificar nuevas intervenciones.
El trabajo comprende el desarrollo de sistemas de navegación y planificación de trayectorias para vehículos terrestres y drones, técnicas de detección automática de malezas y estrategias destinadas a reducir el esfuerzo necesario para generar y etiquetar conjuntos de datos. A su vez, se exploran diferentes mecanismos de control, incluyendo actuadores mecánicos, láser y sistemas de aplicación controlada de fluidos. La integración de estos componentes permite avanzar desde tareas aisladas de percepción o navegación hacia un sistema capaz de combinar monitoreo, toma de decisiones y actuación en condiciones reales de campo.
Un aspecto central de esta línea es su carácter interdisciplinario. El desarrollo involucra investigadores de computación, mecánica, ingeniería de fluidos y agronomía, en colaboración con productores y asociaciones de productores. Esta interacción resulta fundamental para trasladar técnicas de inteligencia artificial y robótica desde el laboratorio hacia escenarios agrícolas reales, donde las variaciones ambientales, la estructura de los cultivos y las características de las distintas especies de malezas condicionan el funcionamiento de los sistemas.
Más allá del control puntual de malezas, el objetivo es avanzar hacia sistemas capaces de construir y utilizar una representación persistente del entorno agrícola, integrando información obtenida en recorridas terrestres y aéreas y generando historiales georreferenciados. Esta perspectiva permite concebir la robótica agrícola no solamente como una herramienta de automatización, sino como una plataforma para percibir, comprender y actuar sobre el ambiente de manera continua y selectiva.